La Estrategia Europa 2020 señala el camino hacia el crecimiento de la Unión Europea en esta década. Su finalidad no es solo superar la crisis han sufrido muchas de nuestras economías, sino también subsanar los defectos de nuestro modelo de crecimiento y crear las condiciones propicias para un tipo de crecimiento distinto, más inteligente, sostenible e integrador. De igual modo, la Estrategia 2020 considera que para lograr el objetivo de un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, asentado en la mejora de la competitividad, la innovación y la formación, así como para asegurar la cohesión económica y social y para abordar el desafío demográfico, es preciso utilizar el potencial y los talentos de las mujeres de manera más extensa y eficaz.

El objetivo de crecimiento sostenible debe alcanzarse, de acuerdo con la Estrategia Europa 2020, mediante la promoción de una economía que utilice más eficazmente los recursos, que sea verde y más competitiva, y para ello cuantifica los siguientes indicadores para el conjunto de la UE en el año 2020:

  • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al menos en un 20% en comparación con los niveles de 1990, o en un 30% si se dan las condiciones al efecto
  • Incrementar el porcentaje de las fuentes de energías renovables en nuestro consumo final de energía hasta un 20%
  • Mejorar en un 20% la eficiencia energética.

En el caso de España, estos indicadores objetivos se concretan, para el año 2020, en:

  • Reducción de las emisiones de GEI de los sectores difusos (básicamente transporte, edificación y servicios) en un 10% respecto de los niveles de 2005.
  • Participación de las fuentes renovables en nuestro consumo final de energía en un 20%.
  • Mejora de la eficiencia energética en un 20%.